EL VIDEOJUEGO INTEGRA TODAS LAS ARTES



06/12/2011- LA CONTRA

Ferran González, estudioso de videojuegos

Tengo 39 años. 
Nací y vivo en Barcelona. 
Soy diseñador gráfico y crítico de videojuegos. 
Vivo en pareja y tengo un hijo, Mateu (3). 
Soy de izquierdas. 
No me planteo cuestiones religiosas. 
Detrás de cada videojuego hay personas muy talentosas. El videojuego es expresión cultural.


El juego, raíz de todo
"El videojuego ha llegado para quedarse", sentencia, y sostiene que las reglas agonales generaron la religión, la justicia y la guerra: el juego, semilla de todas las cosas. Hay críticos de cine, de teatro, de libros y de televisión..., y también de videojuegos: Ferran vive jugando y analizando videojuegos, y dirige STAR-T Magazine, la única revista del mundo que analiza videojuegos como expresión cultural. Viene a ser un Cahiers du Cinema del videojuego: sus páginas acogen sesudos ensayos sobre contenidos, mañas, arquitecturas, lenguajes y mensajes de los videojuegos, además de reivindicar a sus creadores. "La vida misma es un juego, un gran videojuego", pontifica Ferran, pasando pantalla.

¿Cuánta gente está ahora jugando con un videojuego?
¡Cientos de miles de personas! En el primer mundo, más de las que cree. Fíjese en un vagón de metro...

¿En qué debo fijarme?
En los que miran el móvil: son bastantes..., y la mayoría juegan a algo.

¿Ya no videojugamos sólo en casa?
La expansión de dispositivos móviles ha disparado el consumo de videojuegos.

Debe de ser un negocio boyante...
El volumen de negocio de la industria del videojuego supera al de la del cine.

¿Cuál es el perfil del videojugador?
Ejecutivos, profesores, banqueros, estudiantes, trabajadores de todos los gremios y clases sociales, jóvenes, niños, adultos...

¿Más hombres que mujeres?
Sí, pero desde hace cinco años sube la afición de las mujeres, por el uso de la Wii.

¿Desde cuándo hay videojuegos?
Desde hace casi cuarenta años.

¿Hay un fundador del videojuego?
Quizá Ralph Baer, creador de la primera consola, Magnavox Odyssey, en 1972.

¿Cuál fue el primer videojuego?
La industria nace con Pong, en 1972: una pelotita blanca rebotaba por la pantalla...

¡Yo jugué, en los setenta, con 16 años!
Yo empecé a los 12 años, al regalarme un Spectrum Plus: quedé fascinado por comecocos, marcianitos, Tetris y puzles de gravedad, Ghosts 'n Goblins, Sabre Wulf...

¿Qué busca en un videojuego?
Jugar.

Ya, pero ¿por qué nos atraen tanto?
En Homo ludens, Huizinga dice que el ser humano es un animal que juega. Jugamos desde siempre, y el videojuego es la más moderna expresión de esta pulsión humana.

¿Qué gratificación obtiene el jugador?
La de retarse, medirse con un desafío, conquistar objetivos, superar obstáculos, vencer a rivales: masajear la autoestima.

Pero no es la vida real.
Tanto como los libros que leemos, las películas que vemos, las músicas que escuchamos, la escultura y pintura que miramos...

¿Compara el videojuego con el arte?
El videojuego integra todas las artes. Pero con un aliciente sumado...

¿Cuál?
Que eres actor, no sólo espectador. Quise saber cómo y quién hacía los videojuegos.

¿Y de qué tipo de personas se trata?
Detrás de cada videojuego hay personas muy talentosas e inteligentes, desde ingenieros y matemáticos hasta programadores y diseñadores, ilustradores y narradores, artistas de muchas disciplinas...

Cíteme a algún gurú del videojuego.
Admiro al francés Michel Ancel, a japoneses como Shinji Mikami, Tetsuya Mizuguchi o Shigeru Miyamoto, creador de Donkey Kong o Super Mario Bros....

Monigote feúcho y ridículo.
¿Por qué? Con 25 años, Super Mario es tan popular en el mundo como Mickey Mouse, con 83 años de vida. Super Mario superará pronto a Mickey Mouse.

¿Qué tienen en común los videojuegos?
Son una manifestación cultural, construyen un lenguaje sobre la marcha y se basan en la acción y la colisión.

¿La colisión?
Es inevitable: impactos, caídas, golpes, choques... Colisiones. 

Agresiones, homicidios, asesinatos, atropellos de bomberos y prostitutas...
Se refiere a Grand Theft Auto, donde puntúas si atropellas gente. ¿Y no vemos en la tele escenas violentas? Pero hasta los niños distinguen entre lo real de lo fingido.

¿Dejará a su hijo jugar a videojuegos violentos?
Los padres son responsables del ocio de sus hijos. Y cada entretenimiento tiene su edad: que decidan los padres, ¡y no el Estado, como en Vietnam, que impide jugar a partir de las diez de la noche!

¿Puede algún videojuego trastornarte?
Quien esté trastornado, lo estará con o sin videojuegos. Conozco a muchos jugadores de videojuegos, y todos son muy pacíficos.

Hay riesgo de adicción.
Eso es cosa de cada uno, no del videojuego.

¿Cuántas horas al día juega usted?
Una hora. Pero en mi entorno hay quien juega tres o cuatro horas diarias.

¿Y eso no atonta?
A mí me sosiega: descargo tensiones y me sereno. Jugar es benéfico.

Pero aísla y ensimisma.
Qué va: los jugadores contactan para comentar videojuegos, retarse... Desarrollan más reflejos, inteligencia espacial, mañas estratégicas, capacidad de autosuperación y habilidades sociales. Yo, además, aprendí inglés. ¡Todo muy útil para encontrar trabajo!

¿Ha aprendido algo más mediante los videojuegos?
Historia de Roma con Rome: Total War. Historia de China con Dynasty Warriors... Ah, y ya no pierdo mi tiempo con la televisión.

¿Qué videojuego es hoy más popular?
Quizá Angry Birds: con un tirachinas disparas pájaros contra cerditos y sus casas.

¿Cuál es su videojuego preferido?
Me impresionó Ico: un chico debe escapar de un castillo, pero junto a su princesa. Parece basado en el mito de Orfeo y Eurídice.

Mis hijos, de 13 y 16 años, son de videojuegos de fútbol y guerra: ¿alternativa?
Rayman Origins: un chico combate a un hechicero a través de mundos fantásticos. Es de una gran plasticidad: ¡les gustará!

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