QUE PUEDE HACER UN MAESTRO: CUATRO


¡Un disléxico no es tonto! Pero tal vez entienda equivocadamente los ejercicios que se le proponen. 

Le ayudará muccho que su maestro se asegure de que entiende las tareas, dándole oralmente las instrucciones precisas. Seguramente entiende más lo que oye que lo que lee. 

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